Podréis pensar que se trata del argumento de aquel clásico del porno de los setenta, Garganta profunda, que iba sobre una chica que se corría solo cuando se la metían hasta el fondo de la garganta, pero mi problema es real aunque también vaya sobre mamadas y corridas en la boca.
Hace algo así como año y medio que estoy saliendo con una jovencita de diecinueve años espectacular: morena, de bonitas tetas naturales y una figura de las que no te cansas de recorrer con la lengua. Es muy ardiente y experimentada en el sexo para su edad (yo le saco ocho años, pero nos compenetramos bien).
El caso es que tiene una manía, un problema o quizá solo una preferencia, no sé cómo llamarlo. Y es que solo se corre con el sexo oral. No me refiero a que solo se corra cuando le hago un cunnilingus, sino que ella solo es capaz de correrse cuando tiene un pene en la boca, da igual que al mismo tiempo te las estés follando o no, aunque normalmente eso ayuda.
No es como el caso de Garganta profunda, ella no necesita que se la meta tan al fondo ni nada de eso. De hecho a veces se conforma con saborear la puntita y metérsela por el interior de los carrillos, a veces disfruta sintiendo la corrida en su paladar, dice experimentar unas cosquillas en la lengua que acaban propagándose por todo el cuerpo, y le entran temblores y eso.
Al principio creí que me había tocado la lotería, ya ves, una chica que se corre chupándola, y yo me corría a placer en su boca, pero con el tiempo me he dado cuenta de que puede resultar rutinario, yo necesito follármela más al modo tradicional, y aunque ella a veces me dice que no pasa nada, que primero se corre ella por la boca y que después puedo follarla, lo cierto es que no es lo mismo, porque así no alcanza un segundo orgasmo, suele ser menos apasionada, y otras muchas veces me hace correrme en su boca sin remedio.
Así que la solución que me propuso fue follar en trio…
(Mañana en el blog de Sexo Gratis te contaremos la segunda parte del relato y podrás ver el vídeo de este singular trio follando)