¿Quieres sexo gratis con una actriz japonesa de softcore? Pues si eres estudiante y chino estás de enhorabuena, porque Anri Suzuki (que ya solo con su nombre te pone como una moto) se ofrece a aliviar tensiones diplomáticas de forma altruista.
Se acabaron las infumables reuniones diplomáticas, las palabras bonitas y las promesas vacuas; la filosofía de Anri Suzuki es mucho mejor, más directa, más intensa y sugerente. No es solo sexo, es una forma de compartir energía, una especie de catalizador tántrico; esta es al menos la idea de esta atrevida actriz japonesa, que a lo mejor está faroleando, pero al menos sus palabras pueden llegar a muchos chinos y japoneses que vean a lo que está dispuesta una chica con tal de aliviar cuestiones diplomáticas del pasado enquistadas en el presente.
Anri ofrece favores sexuales a todos aquellos estudiantes chinos que lo deseen para así de algún modo superar con un perdón genuino aquellos conflictos que hubo entre Japón y China en el 37. Quizás se trate de una forma más simbólica que otra cosa, no es demasiado viable pretender solucionar un hecho histórico poniendo calientes a unos cuantos estudiantes, pero en la filosofía oriental este tipo de acciones pueden tener una trascendencia más profunda, y el sexo con japonesas puede ser una experiencia muy rica que quizá puede acercar de un modo más completo la visión que los chinos puedan tener de los japoneses.
Esta historiadora y actriz de porno softcore quizá solo buscaba publicidad, o quizá ha creído genuinamente que dentro de sus posibilidades esto era algo que podía ofrecer y se ha lanzado. Bien recibido sea, en cualquier caso, ahora que los listillos que quieran aprovecharse para tener sexo con japonesa cachonda del cine pornográfico japonés van a tener como mínimo que cumplir los requisitos, y ante todo tener en cuenta que la chica dice que lo hace por una cuestión trascendente, así que habría que tener como mínimo un poco de decencia.
Anri, por cierto, dice que ya está teniendo sexo con algunos estudiantes chinos que están por Japón; según ella, es una forma de sanar las heridas del pasado a través de su cuerpo como muestra de generosidad de Japón hacia China.