(Hoy en Sexo Gratis una historia muy bizarra sobre una estudiante de Biología que encontró a un espécimen muy raro de hombre, uno con tres pollas…):
Hola, me llamo Miranda, y soy Bióloga. Bueno, la verdad es que no ejerzo mi profesión desde que me licencié, pero sí que me gusta seguir formándome y en mi tiempo libre tratar de desarrollar y aplicar un poco mis conocimientos.
Esa noche, cuando entré en esa especie de restaurante-discoteca, no tenía intención de hacer ningún estudio, claro está, tan solo cenar, y pasarlo bien en la fiesta posterior con algo de música y un poco de alcohol. No soy de las que beben mucho, así que puedo aseguraros que lo que os voy a contar no me lo he inventado, no lo he soñado ni ha sido fruto de la embriaguez.
Por fuera era un tipo bastante normal, alto, no muy fuerte, con gafas… En fin, el tipo de chico del que una se enamoraría, pero no buscaría por la noche para tirárselo, aunque claro, yo era una jovencita cachonda sin demasiadas experiencias a mis espaldas, y como tuve la oportunidad de salir un rato afuera con él y de charlar…, al final resultó que teníamos cosas en común y que nos inquietaban temas parecidos.
Nada me hacía pensar que en su entrepierna había algo raro. Tampoco me fijé demasiado en si el paquete le abultaba… Bueno, creo que sí lo hice, pero con la luz de aquel local no pude apreciarlo, y en ese momento lo quise atribuir a que tenía una gran herramienta… ¡no a que tenía tres pollas!
Es un caso inusual, lo sé, y si acabamos haciéndolo en su piso fue porque saqué el tema de la biología y él me dijo que conocía un caso muy, muy extraño que me dejaría con las bragas caídas. Me hizo gracia su comentario, y cuando me dijo que tenía que ver con el sexo bizarro y esas cosas, la verdad es que ya me animé un poco. El cuerpo me pedía sexo, y el chico no estaba nada mal; además, atribuí las cosas que decía a que quería hacerse el interesante para conquistarme con la palabra, ya que con el cuerpo tampoco es que fuese gran cosa.
Es curioso cómo poco después decidí follar a cuatro patas con él…
(Continuará)