Una de las chicas más recientes y conocidas de la productora de Marc Dorcel se llama Melissa Lauren, también de procedencia gala, que desde que se metió en este mundillo ha aparecido en más de trescientos trabajos en donde la hemos podido ver hacer casi de todo. Y lo cierto es que lo hace bien.
Pero cuando una estrella del porno lleva tanto tiempo (relativamente hablando, ahora tiene veintisiete años), es frecuente que también haga sus pinitos detrás de las cámaras, por lo que aquí tenemos una buena directora porno, si bien su toque femenino tampoco es que se diferencia mucho del masculino, ya se sabe, y eso que el porno francés suele tener un toque exótico interesante.
Los comienzos laborales de Melissa Lauren, obviamente, poco tuvieron que ver con el porno; durante un tiempo trabajó en hostelería haciendo diferentes tareas, incluso repostería, oficio que no le debía de llenar mucho, al menos económicamente, porque no lo dudó demasiado cuando vio la oportunidad de engrosar el ya largo listado de estrellas porno francesas cuando vio un anuncio en un periódico. En 2003 comenzó la rutilante carrera de este bombón de ojos azules y cabello rubio en ocasiones (su color natural, aunque suele teñírselo).
El fichaje de Melissa fue una alegría para el porno, pero un verdadero varapalo para sus padres, que esperaban que su hija desempeñase otros oficios y que destacara en los estudios. Posteriormente aceptaron la decisión de su hija al ver que al menos no se había metido en las drogas ni en otro tipo de submundos del porno y la prostitución.
Bueno… Nos preguntamos si los padres de Melissa han tenido ocasión de ver toda la pornografia gonzo que ha protagonizado su hija, porque esta chica siempre se ha mostrado dispuesta a follar de mil maneras, desde el sexo lésbico hasta el sado.
Parece que a esta actriz también le ha agotado el mundo del porno, y en un momento decidió que solo dirigiría sus propios trabajos y participaría en escenas lésbicas, pero cuando Marc Dorcel se lo propuso volvió al porno heterosexual, más exigente para algunas mujeres, y prueba de su absoluta dedicación a este mundo que planea abandonar en un futuro, es que en una escena incluso llegó a tragarse su propio vómito durante una felación para evitar estropear la escena.
También ha pasado en varias ocasiones por quirófano, algunas veces por enfermedad, y otras para aumentar el tamaño de sus tetas o para retocarse la nariz y los pómulos, algo que muchos de sus fanes lamentaron. El porno hetero tiene un riesgo añadido, además, porque ha sido madre en dos ocasiones por la práctica de sexo en sus grabaciones. En definitiva, una actriz volcada con lo suyo y merecedora de todo el reconocimiento de este mundillo.
como puedo probar tan deliciosa dama o talvez trabajar para ella