El mercado de las peliculas porno se ha diversificado tanto que cada vez hay más categorías de vídeos y más tipos de escenas, con tal de darle un poco de variedad al asunto. Lo cierto es que no se ha inventado nada significativamente nuevo desde que comenzó a popularizarse el género gonzo, y de hecho el porno con argumento hoy día es casi una especie en extinción, por la sencilla razón de que hay cada vez más vídeos cortos y menos películas de larga duración.
Pero una buena forma de lanzar nuevos productos pornográficos de larga duración y calidad es a través de las parodias porno, ya sabes, esas películas en las que se imita de manera humorística a cualquier otra película, serie o personaje famoso. Así, por ejemplo, cada vez que sale una película muy famosa, como Crepúsculo, la gente se dedica a buscar el equivalente en parodia porno. A veces incluso se hacen varias parodias diferentes. De Viernes 13, por citar otra película famosa, se han hecho muchas parodias distintas, de desigual calidad.
Por lo general, cuando salen estas parodias porno se suele ver un plantel de actrices y actores de los más cotizados, se suele invertir mucha pasta en vestuario y los escenarios, interpretaciones y guión están mejor elaborados. Baste ver Malice in Lalaland, por mencionar un título reciente (es una versión muy libre y pornográfica de Alicia en el país de las maravillas).
Una productora que hace poco ha sacado su propia serie de parodias es Cumlouder, que no deja títere con cabeza con un humor algo zafio y vulgar, típico en el porno, aunque para echar unas risas y de paso dedicar algunas corridas (solo o acompañado) a su salud va la mar de bien.
En la serie de Cumlouder se parodian personajes como Rambo, los protagonistas de los Vigilantes de la playa (vigilantes de lo anal, más bien, porque hay que ver qué folladas por el culo…), entre otras parodias desternillantes. Lo que más gracia hace, en ocasiones, son los seudónimos que se ponen algunos actores porno, atención: Leyre Pajón y Rob Diesel. Un casting brutal, sin duda… (ya hablamos el otro día de Leyre Pajón, una catalana jovencita con mucho morbo).