El porno típico está lleno de rubias tetonas y de morenas repintadas, pero no abundan tanto las pelirrojas cachondas (y no digamos ya las pelirrojas naturales), quizá porque ese color de pelo es menos frecuente, y quizá porque no responde al look habitual de las actrices porno, pero hay que ver cómo pone una pelirroja de verdad, sobre todo si no va depilada y se puede disfrutar de su vello rojizo en el pubis.
Y si te van las pelirrojas góticas con cara de guarrillas y la típica mirada melancólica, fría e inocente, en sexo gratis te recomendamos a la Liz Vicious, una de las putas goticas más famosas de Internet por sus innumerables vídeos y fotografías en los que además luce una estética teenager que quita el hipo.
Es todo un hallazgo esta Liz Vicious. No solo entra dentro de la categoría de putas goticas con todo lo que ello conlleva (adornos con púas y cruces, maquillajes siniestros, labios pintados y jugosos, piel pálida, delgadas y morbosas con peinados punk), sino que además satisface las fantasías de porno con jovencitas, y con pelirrojas.
El coño de Liz Vicious está normalmente depilado, así que por ahí no se va a poder comprobar si su pelo rojo es natural o no (bueno, se sabe que está tintado, de todas formas), aunque quien haya visto sus videos porno sabrá que da absolutamente igual, el espectáculo que ofrece merece la pena. Con su indumentaria y sus ademanes decadentes, esta jovencita lasciva se la pone dura al más pintado, y lo mejor es el ansia vital, muy a lo vampiresa, con la que hace mamadas, a la altura de las mejores del porno, solo que con un toque siniestro que a veces acompaña con palabras tan absurdas y provocadoras como estas:
“Te follaré y haré que me tires toda tu leche sobre mi cara, luego haré que te cagues encima de mí, me comeré tu mierda y así podré morir al fin”. Precioso, ¿verdad?
Y es que algunos videos porno góticos van sobre estoo, se juega mucho con la muerte metafóricamente y la estética es más bien de peli de vampiros atormentados, aunque a veces actrices como Liz Vicious se limitan a follar con su maquillaje y vestimenta habitual para satisfacer las fantasías de que uno se está follando a una gótica o a una emo. Y es que hay algo intensamente sensual en esta estética, sobre todo porque las mujeres resaltan sus rasgos femeninos y en ocasiones enseñan escotes brutales.